domingo, 12 de agosto de 2012

Lamentos de una noche

Seguí mis instintos...perdón, dije instintos? Dudo que cuando uno siente algo extraño en el pecho, ese calor que emana y el ritmo inevitable de aceleramiento del corazón por alguien o acontecimiento a realizar, dudo que uno prosiga solo por que sea instinto y no deseo o llevado a la más grandiosa y peligrosa locura sin límites ni futuro seguro....

En el momento no se piensa en nada, pensar? sera posible cuando nuestro calor baila el ritmo prohibido de nuestros corazones y nuestras manos son las luz que nos guía hacia la muerte prematura de nuestros sentimientos y razón?

No, solo me dejo llevar por lo que creo sentimos mutuamente, pero la luz oscura de tu alma y ojos me dicen que al amanecer nuestras caricias serán las culpables de nuestra propia separación.

Mientras en mi oscura habitación dibujo una hermosa silueta tu horrible dolor compartido y llevado por mi hermosa y dañada alma, tú sigues tu camino de vidrios sin detenerte ni mirar atrás, lamento no haberme dado cuenta de tu colección de lagrimas sin vida que venían del interior de mi vientre despojadas por aquello que los mundanos llaman... corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario